Sergi Doria
Mercedes Salisachs,
la escritora de los 97 años.
por Sergi Doria

 

Transcripción

ABC., miércoles 18 de septiembre de 2013

Nos cuenta Alejandra, nieta de Mercedes Salisachs, que el mejor regalo para su abuela en su 97 aniversario, sería ver en serie televisiva “La gangrena”, novela con la que ganó el Planeta en 1975 y que continuó veinte años después con “Bacteria mutante”. Ambas obras componen un fresco de la sociedad española. Como en todas sus historias, nuestra autora más longeva columbra las luces y sombreas de los sentimientos humanos.

Desde que en 1955 debutó con “Primera mañana, última mañana” con el pseudónimo de María Ecín, hasta su última entrega, “El caudal de las noches vacías”, Salisachs ha dado a la imprenta 39 títulos.

Afectada desde hace cuatro años por la ELA, su mente fértil desafía a las extremidades que ya no responden. La imaginación y la memoria le ha permitido agavillar con Alejandra “Momentos”: reflexiones y recuerdos que podrían componer la obra cuarenta y que constituiría un apéndice de aquella brillante entrega memorialística que fue “Derribos”. De esa larga bibliografía, Salisachs está muy orgullosa de “Reflejos de Luna”, “Desde la dimensión intermedia” y “Goodbye España, ganadora en 2009 del premio de novela histórica Alfonso X el Sabio. De las novelas más antiguas, Salisachs se queda con “La estación de las hojas amarillas”. El título alude a la mujer madura que ha perdido sus ilusiones. Salisachs sintió esa experiencia a la muerte de su hijo Miguel en un accidente de tráfico en 1958... Un retrato del hijo pintor de veinte años preside su escritorio: la literatura fue el consuelo ante aquella terrible pérdida.

Llegar hasta aquí para una señora de la alta burguesía barcelonesa no ha sido fácil. Su condición social, lejos de abrirle puertas, movía al comentario irónico como que escribía para hacerse notar... Incluso algún editor pretendía pagarle menos porque a ella el dinero no le hacía falta. Salisachs siempre fue por libre: sentirse española sin complejos le marginó en la Cataluña nacionalista, mientras que su ubicación catalana la mantenía alejada de los círculos editoriales madrileños. Pero lo que ha dado sentido a su vida, además de su fe cristiana, es el trabajo constante y exigente donde no tiene cabida la autocomplacencia y que disecciona en “La palabra escrita”(2003), recomendable ensayo sobre el oficio literario. Escribir es “hacer para rehacer, tachar para cambiar, quitar para añadir y, sobre todo, prescindir de aquello que se escribió con excesivo entusiasmo”. Doña Mercedes Salisachs Roviralta cumple 97 años con la plena conciencia de haber construido una obra completa y repleta de matices. Siempre prefirió, a costa de sentirse desplazada, la literatura a la vida literaria. Su lema: “Escribir para triunfar, es escribir para el olvido. Escribir para ayudar es triunfar en el recuerdo”. Sus lectores le insuflan cada átomo de vida. Y ella sigue pensando en el próximo libro.

Sergi Doria